Últimamente, escucho cada vez más decir a los padres que están estresados porque sus hijos deben comenzar el preescolar; el aprendizaje para ir al baño es un requisito para poder ingresar a ese nivel, y sus hijos aún no están preparados para eso. Este tipo de regla es una de mis mayores "pequeñas fobias", como psicóloga infantil. 

El aprendizaje para ir al baño es una habilidad que requiere la voluntad de desarrollo, además de un montón de práctica. Esta práctica no puede realizarse con un plazo arbitrario. Los centros preescolares con una regla de “aprendizaje rígida y obligatoria para ir al baño” tienden a (1) ser muy populares, con largas listas de espera para entrar, y la exigencia del aprendizaje para ir al baño es solo otra manera de —escoger— a los niños sin problemas que asistirán a sus escuelas o (2) estar desinformados acerca de las realidades del desarrollo en la primera infancia. Algunos centros preescolares incluso suspenden al alumno por tener demasiados “accidentes”. Esta regla, por desgracia, afecta desproporcionadamente a nuestras pequeñas Tortugas, Osos y Ardillas, que suelen tardar más en el recorrido de aprendizaje para ir al baño.

No te dejes llevar por la presión del aprendizaje para ir al baño. Los centros preescolares que se basan en una comprensión profunda del desarrollo del niño tendrán apoyo, sugerencias y opciones para los niños de 3 e incluso 4 años que todavía están trabajando en las habilidades para ir al baño. A menudo, los centros preescolares no pueden evitar el hecho de que existen reglas estrictas provenientes del Departamento de Salud local sobre el cambio de pañales en las instalaciones. Pero hay opciones disponibles; así que sigue buscando hasta que encuentres la que mejor se adapte a la personalidad de tu hijo. Asimismo, intenta deducir cuál es el concepto de ’niño entrenado para ir al baño“ de la escuela, que puede variar bastante. La definición práctica que el centro preescolar utiliza puede marcar la diferencia en tu decisión de enviar a tu hijo allí.

En mis años de experiencia clínica, he advertido que los niños que tienen una experiencia buena y positiva en el aprendizaje para ir al baño son más propensos a tener una mayor confianza en sí mismos, sentimientos de autocontrol y, en general, la sensación de logro.