Espera para iniciar el entrenamiento hasta que tu osito demuestre una curiosidad considerable y pueda comprender la lógica y los beneficios de aprender a ir al baño y de usar la ropa interior de los niños grandes. Hazle ver que el entrenamiento lo ayudará a volver a hacer lo que quiere en menos tiempo.

Al igual que con todas las personalidades, también debes consultar con el preescolar o la guardería de tu hijo antes de comenzar el entrenamiento. Estos establecimientos tienen mucha experiencia en el entrenamiento para ir al baño y recursos útiles que pueden ayudarte a ti y a tu niño a lo largo del entrenamiento. Aquí te indicamos cómo empezar con el entrenamiento de tu osito:

  • Coloca un orinalito en la sala de estar y deja que tu osito lo investigue. Es posible que quiera pararse sobre él, guardar bloques en su interior, o incluso sentarse en él mientras ve la televisión. Una vez que se aburra de jugar con él en ese lugar, colócalo en el cuarto de baño.
  • Comienza a leerle libros sobre ir al baño, tanto divertidos o tontos como con instrucciones más directas. Muy pronto, tu osito tendrá un libro favorito que querrá que le leas todas las noches (o tres veces por noche). Además, coloca una cesta con libros sobre ir al baño en el cuarto de baño o cerca del orinalito. Puedes utilizar un inodoro regular con un adaptador para niños o un orinalito para entrenamiento; lo que funcione mejor para tu familia. Sin embargo, a muchos niños y niñas les gusta tener su propio orinalito especial, y los ositos no son una excepción.
  • Si tu osito quiere verte en el cuarto de baño, no debes tener vergüenza de ofrecerle una demostración. Esa es una gran manera de aprender para un osito. Si eres un papá, un tío, un abuelo u otro cuidador masculino que trabaja con un niño pequeño, es mejor hacer la demostración sentado. Orinar de pie es una habilidad avanzada que es mejor dejar para más adelante en el entrenamiento.
  • ¡Haz que sea una actividad social! Permítele a tu osito estar con sus amigos y con sus familiares en el baño siempre que sea posible. Los ositos gregarios estarán felices de ver (e imitar) a sus primos, hermanos y amigos que han tenido la valentía de aprender a ir al baño antes que ellos. Solo asegúrate de supervisar a la pandilla en el cuarto de baño. A pesar de que esto podría parecer una fiesta en el baño, no es necesario usar ropa formal: Viste a tu hijo con pantalones que se puedan bajar fácil y rápidamente. Los pantalones con cintura elástica serán ideales para que tu osito logre dominar las habilidades motoras involucradas en este paso del proceso de ir al baño.
  • Si tu osito se sienta en el inodoro y hace pipí o popó, recompénsalo chocando los cinco con entusiasmo.
  • Es posible que necesites recordarle al osito que descargue el agua, porque podría estar distraído y olvidarse.
  • Confecciona un Afiche de Lavado de Manos para que tu osito lo coloree. Juega con el jabón mientras se lavan las manos. “Veamos quién puede hacer más burbujas mientras nos lavamos las manos’.
  • Canta una canción sobre el lavado de manos para ayudar a tu osito a mantener la atención en esta importante parte del proceso.

Imprime el Afiche de Lavado de Manos de Pull Ups® y cuélgalo en el cuarto de baño >

Actividad: Mi libro para ir al baño

Crea un libro especial con tu osito acerca de ir al baño. Usa el nombre del niño, sus colores preferidos y detalles de sus vidas. A los niños les encanta verse a sí mismos como los protagonistas de la historia. Ofrece este libro a tu osito mientras esté sentado en el inodoro y luego también. Pero asegúrate de llevar contigo el libro cuando estén de viaje o en un lugar desconocido. Aquí hay algunos extractos que se pueden utilizar en el libro. Siéntete libre de personalizarlo para tu niño:

  • A veces, bailo dando saltitos y mi barriga se siente rara; ahí es cuando recuerdo que necesito ir al baño.
  • Voy al baño, me bajo los pantalones y me siento en el orinalito.
  • A veces, sale pipí.
  • A veces, sale popó.
  • ¡Me siento mucho mejor después de ir al baño! ¡Ah!
  • Cuando estoy sentado en el orinalito, puedo cantar canciones, mirar un libro o sostener mi juguete favorito.
  • Cuando termino, uso el papel higiénico para limpiar, limpiar y limpiar.
  • Tiro el papel higiénico en el inodoro y descargo el agua.
  • ¡La descarga hace un ruido fuerte!
  • Me levanto los pantalones.
  • Me lavo las manos.
  • Ahora puedo ir a jugar de nuevo.
  • A veces voy al baño antes de entrar en la bañera o de ir a la cama.
  • A veces uso el orinalito solo para ver qué sucederá.
  • ¡Me siento orgulloso y feliz de haber usado el orinalito!
  • ¡Me siento como un niño grande cuando uso el orinalito!

Conclusión

El entrenamiento de los ositos para que aprendan a ir al baño puede requerir una gran paciencia. Pero si los padres pueden relajarse y dejarse llevar por la corriente como sus ositos, el proceso fluirá sin contratiempos. Tanto tú como tu osito disfrutarán de la independencia y la libertad que se sienten cuando se aprende a ir al baño.