• Colocaré tu orinalito junto al sofá. No vamos a usarlo hasta que TÚ desees. Si quieres, puedes sentarte en él, pero con tu ropa puesta, solo para ver cómo se siente.
  • Parece que tienes que hacer popó. Aquí en el mercado, los orinalitos tienen botones automáticos, aquellos ruidosos de ahí. ¿Quieres intentarlo aquí? ¿Quizás solo podemos mirar dentro y ver cómo te sientes? O podemos buscar un lugar tranquilo donde puedas hacer popó en tu Pull-Ups®, y, luego, te cambio. Después podemos lavarnos las manos en el baño, y simplemente mirar los ruidosos orinalitos para conocerlos.
  • Prueba sentarte hacia atrás en el orinalito grande, hacia el depósito. Eso te ayudará a sentirte más seguro.
  • Ey, ¿quieres intentar tirar de la cadena, solo por diversión? Veamos qué sucede cuando el agua se va.
  • ¿Puedes cortar un poco de papel higiénico para mí? ¡Eres mi ayudante oficial!
  • Tengo muchas ganas de ir al baño. ¿Quieres correr una carrera hasta allí? (Una vez que estés allí, fíjate si quiere usar el orinalito como tú).
  • Tengamos una misión: busquemos el baño en la casa de la tía Linda. ¿Es aquí? ¿Por aquí? Ah, ¡ahora sabemos dónde encontrarlo cuando lo necesitemos más tarde!
  • ¡Mira a esa perrita haciendo una gran popó! Parece que se siente mucho mejor ahora que ya ha conseguido que salga toda la popó. Después de nuestra caminata, quizás puedas intentar que tu popó salga también.
  • Tus sábanas están húmedas. Vamos a limpiarte. No te preocupes; aprender a ir al baño por la noche es muy diferente que durante el día.
  • Veo que, a veces, te gusta esconderte cuando haces popó. Ayúdame a encontrar un lugar donde podamos poner tu pequeño orinalito para que sientas que también puedes tener privacidad cuando intentes en el orinalito.

Dale mucha tranquilidad a tu pequeña tortuga. Las tortugas son muy atentas y observan cada pequeño cambio en su entorno; esto puede hacer que se sientan inseguras. A veces, tu pequeña tortuga solo intenta aferrarse a algo parecido a una vida previsible y los pañales han sido una gran parte de ella hasta el momento. La exposición gradual es clave para las tortugas. Incorpora el orinalito indiferentemente en el baño. Haz que tu tortuga pase unos minutos sin pañal para ver cómo se siente. Permite que las tortugas vean los hábitos del baño del resto de la familia. No seas demasiado insistente, o tu tortuga se frustrará. Si la dejas sentir que tiene el control, tu tortuga logrará un aprendizaje exitoso. Asegúrate de que tu pequeña tortuga no evite el orinalito, lo que puede provocar un estreñimiento doloroso. En la escuela, ofrece a tu tortuga las comodidades del hogar, como una manta familiar para el momento de descanso. Es recomendable que también explores las frases de aprendizaje de otras personalidades, para ver cuál funciona mejor con tu hijo.