Mito n.° 1: Debes comenzar el entrenamiento para ir al baño cuando tu hijo tenga dos años (o antes, o después).

La verdad es que cada niño aprende a ir al baño de manera diferente. El aprendizaje para ir al baño es más fácil cuando tu hijo muestra signos de que está preparado:

  • Se mantiene seco por dos horas y durante las siestas.
  • Pide que lo cambies y no’ le gusta tener los pañales sucios.
  • Demuestra interés en el orinalito.
  • Puede sentarse entre dos y cinco minutos.
  • Puede subirse y bajarse los pantalones.
  • Usa palabras para referirse al pipí y al popó.

Mito n.° 2: Es más fácil para las niñas que para los niños.

Los niños realizan mejor el aprendizaje para ir al baño cuando se les brinda instrucciones visuales. Las madres generalmente están más involucradas en el entrenamiento que los padres, por esto es que es más fácil para las niñas. ¿La respuesta? Los papás deben involucrarse en el entrenamiento de sus hijos varones.

Mito n.° 3: Los niños que se niegan al entrenamiento deben ser castigados.

Es’ tentador tratar los actos de rebeldía o los rechazos con un castigo, pero generalmente es algo negativo cuando se trata del aprendizaje para ir al baño. En última instancia, es tu hijo el que está a cargo de su propio cuerpo; no’ puedes forzarlo a aprender a ir al baño. El castigo generalmente conduce a más actos de rebeldía. Tu niño puede empezar a retener la orina o las deposiciones, lo que puede causar infecciones en el tracto urinario y constipación, algunas veces grave.

Algunos niños simplemente necesitan un descanso de la presión que genera el aprendizaje para ir al baño. Para ellos, es’ mejor detener el entrenamiento y comenzarlo nuevamente cuando demuestren’ signos de que están preparados y cuando haya’ menos estrés en el hogar (tal vez debido a un nuevo bebé, una mudanza o un divorcio, por ejemplo). Algunos niños se resistirán al aprendizaje para ir al baño simplemente porque pueden hacerlo, generalmente cuando tienen’ tres años o más. Para estos niños, lo’ mejor es darles el poder, decirles que están’ a cargo de sus propios cuerpos y luego evitar cualquier comentario, aliento o presión para aprender a ir al baño. Una vez que se elimina la lucha por el poder, estos niños generalmente se acercan y aprenden a ir al baño solos. Entender la personalidad de aprendizaje para ir al baño de tu niño te ayudará a determinar qué es lo que lo motiva y qué no. Al realizar nuestra breve evaluación, podremos brindarte una mejor idea de qué tipo de personalidad de aprendizaje para ir al baño puede tener tu hijo.

Mito n.° 4: A todos los niños se les puede enseñar a ir al baño en un día.

Todos los niños aprenden de forma diferente y a algunos realmente puede llevarles un día entero. Pero para la gran mayoría de los niños, lleva más tiempo. De hecho, lleva un tiempo promedio de ocho meses para que los niños aprendan a ir al baño completamente, aunque esto varía bastante entre los niños. Simplemente, sigue los pasos’ de tu hijo y sé constante con tu plan.

Mito n.° 5: Los niños que aprenden a ir al baño durante el día también deben mantenerse secos durante la noche.

En realidad, aprender a ir al baño durante la noche no’ es una cuestión de entrenamiento. Es’ un asunto biológico que se desarrolla con la madurez. Si asumimos que tu hijo no tiene inconvenientes físicos o de desarrollo que puedan afectar su vejiga, factores como el tamaño de la vejiga, la calidad del sueño y la madurez pueden afectar su capacidad de mantenerse seco durante la noche. De hecho, algunos estudios demuestran que la mitad de los niños de 3 años que saben ir al baño durante el día todavía se mojan durante la noche. Puedes ayudarlo limitando los líquidos antes de ir a dormir o, tal vez, despertándolo a las 11 p.m. para que use el orinalito. Por supuesto, si’ tienes dudas, consulta con el pediatra.