El hijo de 27 meses’ de Melissa, Mason, ya mostraba algunos signos de preparación, como sentarse en el orinalito y mantenerse seco durante la siesta. ¡Incluso se despertaba seco por la mañana! Pero Melissa acababa de tener a su segundo bebé, y no quería’ empezar el entrenamiento seriamente durante un cambio tan trascendental en la vida’ de Mason. Inteligente decisión. También recomiendo a los padres posponer el entrenamiento durante tales acontecimientos como una mudanza, una nueva niñera o un cambio en la familia.

Mason ya obtenía un chocolate por sentarse en el orinalito, pero su índice de éxitos había sido limitado. Le sugerí a Melissa cambiar el chocolate para indicar el comienzo del proceso de entrenamiento con seriedad, así que compró algunos autos pequeños como los que mis niños usaban para poner en fila en sus habitaciones. También le recomendé muchos abrazos, chocar los cinco o cantar y bailar una canción de festejo, porque el pequeño no se divertirá infinitamente’ al ver a sus padres bailar para festejar su éxito en el baño.

Como todo pequeño que se convierte en hermano mayor, Mason buscaba llamar la atención constantemente. Entonces decidimos que Melissa y su esposo debían dedicar tiempo a los esfuerzos por aprender a ir al baño’ de Mason. Debían’ recordar llevar a Mason al baño aproximadamente cada una hora, siempre haciéndolo divertido con libros y videos como incentivos, y los autos de juguete como premios.

Hasta ahora, Mason ha tenido bastante éxito, pero los autos ya no lo motivan tanto como antes. Melissa empezó a incorporar ositos de goma a sus premios, y el entusiasmo de su niño sigue creciendo.

Aún así, le’ hice saber que los retrasos suceden (como la pérdida de interés’ de Mason por los autos). El aprendizaje para ir al baño es uno de los logros más difíciles de alcanzar en la vida’ de un pequeño pero, al igual que Melissa, si sigues tu plan— y lo modificas según sea necesario—, podrás lograr el éxito. Y eso hará a tu niño y a ti sentirse como estrellas.