La resistencia al uso del orinalito es un signo que indica que hay que dejar de insistir en el entrenamiento inmediatamente. Si tu hijo demuestra un rechazo a usar el orinalito o lo usa en la guardería o preescolar, pero no en casa, es tu señal para retirarte de cualquier lucha por el poder en la que te encuentres. Esto no’ será fácil, pero vale’ la pena, porque es probable que este tipo de lucha por el poder emerja nuevamente en otras áreas. Dile que lo’ sientes por haberlo presionado a usar el orinalito, y que a partir de ahora, ÉL puede decidir dónde hacer pipí y popó. Es’ SU cuerpo. Respira profundo, no’te regañes ni ’te pongas sentimental sobre eso. Él’ sabrá si’ estás fingiendo. Abandona cualquier expectativa que hayas’ tenido y avancen cuando’ AMBOS estén preparados. Lee nuestros guiones para el uso del orinalito para  Tortugas Osos Ardillas y obtén ideas sobre qué cosas decirle a tu pequeño. Esto no’ significa que él sea el jefe en cada área— ni mucho menos. Pero realmente no’ hay un modo para que ganes esta batalla, pero si un montón de maneras en la que puedes empeorarla. Inspira profundamente tres veces. Desconéctate.

Obligar a un niño a aprender a ir al baño mediante amenazas, castigos u otros métodos coercitivos con el tiempo resultarán un fracaso. Si tu hijo lo hace por miedo, podría servir— por ahora. Pero es’ mucho más probable que provoque consecuencias físicas o psicológicas en el futuro, incluidas la constipación y otras complicaciones. Incluso, demasiada presión le hará sentir que lo tiene que hacer por ti (o por su profesor, abuela u otra persona). No ’asimilará ese sentido de control y éxito.

¿Qué sucede entonces con los padres desafortunados? Recuerda, estás ’asociado a tu hijo. Deja que pase un poco de tiempo antes de intentarlo de nuevo.