• Nunca uses castigos o amenazas. Si te frustras, respira profundamente e intenta nuevamente más tarde.
  • Ignora los accidentes y el comportamiento negativo. Tu desaprobación creará más negatividad. Trata de mantener una reacción natural.
  • Dale control a tu niño. Rehusarse representa la necesidad natural de tener el control. Darle opciones—, dentro y fuera del baño—, aumentará su cooperación a largo plazo.
  • Una lucha por el poder significa que debes “retroceder.” Para enseñarle a tener el control de su propio cuerpo, déjalo aprender a su propio ritmo. Descansa por algunas semanas.
  • Aumenta el consumo de frutas y vegetales. La constipación es el enemigo oculto del aprendizaje para ir al baño y puede ocasionar resistencia. Los alimentos saludables y ricos en fibra pueden ayudar si crees que tu hijo puede estar constipado.
  • Usa la psicología inversa. Prueba este juego. Dile que tú tienes que usar el orinalito y que lo tienes que hacer primero. ¡Tratará de ser el ganador de la competencia del uso del orinalito!