1) Despacio pero Seguro

Independientemente del género, los niños progresan a lo largo del proceso de entrenamiento siguiendo su propio ritmo y estilo. Por este motivo, Faull recuerda a los padres que permitan que sus niños adopten su propio ritmo y protocolo de entrenamiento.

“"Es’ importante saber que los niños, por lo general, no ’aprenden a hacer pipí y popó al mismo tiempo"”, comenta Faull. “"Si un niño muestra interés en aprender solo uno de los dos, deja que se concentre en esa etapa. Será mucho más fácil para tu niño triunfar en el próximo paso del entrenamiento con la confianza que adquirió del logro anterior"”.

2) De tal Palo, tal Astilla

Los niños son excelentes imitadores. Es’ una excelente manera de que aprendan conceptos nuevos, entre ellos usar el orinalito.

“"Aunque cualquier modelo a seguir ayude a los niños a que aprendan a ir al baño, a veces aprenden mejor viendo un modelo a seguir que sea como ellos—: que los niños observen a los padres y las niñas a las madres"”, opina Faull. “"Si el padre o la madre no’ pueden ayudar, una tía o un tío, o incluso un primo mayor puede participar. Querer ser como un niño o niña mayor admirado a veces es toda la inspiración que un pequeño necesita para aprender".”

3) Los Niños Siempre Serán Niños

Puesto que el entrenamiento de los niños implica sentarse y estar de pie, a veces no se sabe qué enseñar primero. Faull recomienda que uses las propias señales de tu niño’ para determinar cuál será la mejor evolución para tu pequeño.

“"Algunos niños aprenden primero a orinar sentados y después de pie, mientras que otros insisten en estar de pie desde el comienzo del entrenamiento"”, dice Faull. “"Es’ importante que, cuando entrenes a tu niño, uses blancos como cereales en el inodoro para enseñarle a apuntarle con precisión".”

Aunque el entrenamiento sea diferente para niños y niñas, la clave del éxito para padres y entrenadores es ser positivo y paciente.